Adolfo Solís Gómez y el Mundial de las estampitas: cuando la propaganda intenta jugar de titular

Por Raúl González Nova

Mientras en #AlmoloyadeJuárez persisten problemas de #seguridad, #serviciospúblicos deficientes, calles deterioradas y comunidades que siguen esperando obras de verdadero impacto, el alcalde #AdolfoSolísGómez parece haber encontrado una nueva prioridad: el intercambio de estampitas del Mundial 2026.

A través de las redes oficiales, el gobierno municipal presume con entusiasmo el segundo encuentro para intercambiar estampas y completar álbumes mundialistas, acompañado de los ya conocidos eslóganes políticos como “Chiquillo Presidente” y “Amor por Almoloya”.

Nadie puede estar en contra del #fútbol ni de las actividades recreativas. Lo cuestionable es cuando se pretende convertir un simple intercambio de estampitas en un logro de gobierno o en una estrategia de posicionamiento político, mientras existen demandas ciudadanas mucho más urgentes que continúan sin atenderse.

La realidad es que miles de habitantes siguen esperando soluciones en temas fundamentales como el abastecimiento de agua, el mejoramiento de caminos, la seguridad pública, el alumbrado y el mantenimiento de espacios públicos.

Resulta inevitable preguntarse si estas actividades forman parte de una política pública seria o simplemente buscan distraer la atención de los problemas que enfrentan diariamente las familias almoloyenses.

Porque mientras las publicaciones oficiales celebran el intercambio de estampitas, en diversas comunidades los ciudadanos siguen intercambiando reportes de fugas de agua, calles en mal estado, inseguridad y promesas incumplidas, obras inexistentes.

Lo más curioso es que el propio alcalde anunció hace meses que prácticamente habría una obra diaria entre arranques e inauguraciones. Sin embargo, muchos ciudadanos continúan preguntándose dónde están esas obras, cuáles han sido realmente concluidas y cuál ha sido su impacto en la calidad de vida de la población.

El Mundial llegará y pasará. La emoción futbolera durará unas semanas. Pero los problemas de Almoloya de Juárez seguirán ahí cuando se apague el último partido y se guarde el último álbum de estampitas.

La verdadera pregunta es si el gobierno municipal está jugando para resolver los problemas de los ciudadanos o únicamente para ganar simpatías en las redes sociales. Porque una administración se evalúa por resultados, no por cuántas estampitas logra intercambiar en la plaza pública.

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